por PedroGutierrez » Jue, 19 Jul 2012 12:21 pm
Lambroghini Miura P400
Sobre la historia del Lamborghini Miura que perteneció al señor Renny Ottolina, puedo aportar lo siguiente:
El Señor Renny Ottolina rifó el carro a beneficio (creo) del Hospital Ortopédico Infantil.
Un dia los Señores Giuseppe Foti y el Arquitecto G… S…. se encontraban en el aeropuerto de la Carlota a punto de abordar el avión de su Empresa Contratista “Rivaco”, en ese momento se acercaron unas chicas ofreciéndoles en venta unos boletos de la mencionada rifa, el Arquitecto G…. S…. compró dos boletos y le entregó uno de ellos al Sr. Foti, para probar suerte. El boleto del Señor Foti resultó ganador del Miura.
El Señor Foti lo llevó a la sede de Rivaco en Punto Fijo y allí lo “disfrutó” .
El problema de ese carro es que no estaba diseñado para rodar por carreteras mal construidas y mal mantenidas, cualquier “chinchorro”, hueco o piedra por la cual pasara el bólido, rompía el intercambiador de calor que se encontraba dispuesto en la parte frontal del chasis, en plano paralelo a la pista, su escasa distancia a esta, algo parecido a 80mm. hacía que se rompiera con los impactos de cualquier hueco u objeto. Esta ruptura del intercambiador provocaba un calentamiento del motor en forma inmediata, apenas daba tiempo a apagar el carro al indicar la temperatura alta el reloj indicador, el calentamiento provocaba una dilatación diferencial entre el bloque del motor y las camisas haciendo que se desplazaran estas de su correcta posición, de ahí en adelante bastaba prender el motor para que inmediatamente se incrementase la temperatura por encima de la tolerancia de diseño , aunque se pusiera nuevo el intercambiador de calor. Fue reparado el motor en varias ocasiones del mal descrito, alguna de las tantas en la misma fábrica Lamborghini en Italia. Tremendo esfuerzo para conseguir la permisología de “exportación temporal” y “reimportación”.
El Señor Foti terminó vendiendo el carro a un mecánico italiano que residía en el estado Portuguesa, no se si en Acarigua o Guanare. De ahí en adelante le perdí el rastro al Lamborghini Miura. Espero les resulte de interés lo referido, yo trabajé para Rivaco durante muchos años y esa historia aunque no la viví en persona, era muy joven y estaba estudiando, se la oí referir tanto al señor Foti como a varios mecánicos y supervisores de la Empresa que si la vivieron. Saludos.