por Mike53c » Mar, 15 Jun 2010 6:38 pm
Cuando llego el Miura de Renny, mi mujer trabajaba en Panam y me dio el pitazo de a que hora llegaba. Yo creia que habia llegado en Panamerican pero veo que alguien dice que fue Viasa....en todo caso y como fuera, mi esposa tenia los datos de la llegada, asi que ella y yo nos escapamos del trabajo.
Yo en esa epoca trabajaba en Burroughs, una compa?ia que vendia computadoras y que mas tarde se convirtio en Unysis y como parte del trabajo necesitaba un maletin de herramientas, mas o menos delicadas, para atender los equipos....ya veran el porque de este comentario.
El caso es que nos fuimos los dos en un Porsche 356A que teniamos y nos apostamos a la salida de donde mi esposa habia averiguado que saldria. Efectivamente pasado un buen tiempo aparecio el Miura, con Renny al volante y otro se?or que supongo era el mecanico. Agarro hacia la autopista y nosotros atras, rogando que no lo puyara para que no nos perdiera.
No lo hizo,...no solo eso sino que unos kilometros arriba se orillo. Tremenda oportunidad,... nos paramos atras y lo que pasa con los personajes publicos, a uno le parece que los conoce de siempre y ellos obviamente no tienen ni idea de quien es uno, pero nos acercamos y le hablamos como si fueramos grandes conocidos y el contesto en el mismo tono. El problema era que en algun sitio le habian robado la perilla del cambio y la rosca del vastago le estaba abriendo tremendo hueco en la palma de la mano. En estos dias yo le habia cambiado a mi carro la perilla original, como de marfil pero en realidad de un plastico blancuzco, por una de madera y tenia la vieja en la guantera; la busque y oh suerte, la rosca era igual. Renny nos dio las gracias, ofrecio pagarla pero obviamente yo estaba ampliamente recompensado con lo que habia ocurrido. Bueno chao, chao, gracias, mucho gusto, etc,..etc,..arranco de nuevo y para cuando nosotros nos montamos en nuestro carro y arrancamos el P400 se habia perdido de vista.
Al llegar a Caracas y mientras buscabamos la avenida Bolivar pasando por debajo de las torres ahi estaba el Miura otra vez arrimado. Nos detuvimos de nuevo y ahora ya grandes amigos le preguntamos que que le pasaba. Ahi la memoria me falla y no recuerdo bien cual era el problema, creo que se habia calentado y se habian parado para evitar males mayores y arreglarlo. El caso es que con las herramientas que llevaban no podian solucionar la falla y ahi es donde intervino mi maletin de herramientas especializadas, en un momento conseguimos lo que necesitaban para hacer el arreglo y salir de ahi, que ya era oscuro.
Esta vez Renny estaba tan contento de que lo hubieramos acompa?ado...ya le habiamos dicho que no habia sido casualidad sino emboscada, que nos nombro, a mi mujer y a mi, padrinos del carro invitandonos ademas para el dia siguiente a que fueramos a su casa a tomarnos algo y a conocer a su familia.
Lamentablemente nos dio verguenza y nunca lo hicimos perdiendonos asi la oprtunidad de conocer mejor al inolvidable Renny.
Que lastima.