El inimitable periodista venezolano cuenta su pasado al volante
JUAN VEN? CAMBI? EL V?RTIGO DE LA VELOCIDAD POR EL B?ISBOL

Su nombre es el mejor sin?nimo de periodismo y b?isbol para el p?blico hispanoparlante. Desde hace casi medio siglo, la lectura de la columna "Juan Ven? en la Pelota" es una referencia obligada de todo amante a este deporte.
Sin embargo, lo que pocos de sus fieles lectores e incluso colegas conocen, es que mucho antes de que el periodista venezolano Juan Ven? enviara sus primeras cr?nicas y rese?as directamente desde los estadios de los Estados Unidos, este caraque?o de pura cepa tambi?n destac? en las pistas y carreteras como piloto de automovilismo, especialidad que durante casi un lustro lo tuvo como uno de sus m?s entusiastas protagonistas.
Nos remontamos a mediados de los a?os cincuenta, tiempos en los que Venezuela contaba con una incipiente actividad en el deporte a motor impulsada por la inocultable afici?n a la velocidad del presidente Marcos P?rez Jim?nez, irrepetible etapa de nuestra historia deportiva en la que los mejores ases del planeta llegaron a competir en Caracas, con el legendario Juan Manuel Fangio al frente de los invitados.
"El automovilismo venezolano en los cincuenta vivi? una etapa verdaderamente rom?ntica - afirma Ven? - e incluso por encima de las emociones y la adrenalina que brindan las carreras, lo que m?s me atra?a era el ambiente que se viv?a junto a ese estupendo grupo de amigos: todos nos ayud?bamos, y si bien pod?a haber rivalidad en la carretera y en la pista, fuera de la competencia la camarader?a era absoluta. Hab?a personas maravillosas, tanto venezolanos como europeos, con los italianos como los m?s numerosos y entusiastas".
La importante inmigraci?n que lleg? al pa?s luego de finalizada la Segunda Guerra Mundial fue sin dudas clave en el posterior desarrollo del automovilismo deportivo venezolano. Italianos, alemanes, franceses, espa?oles, h?ngaros y portugueses, adem?s de algunos norteamericanos, aportaron cada uno sus estilos y costumbres que se amalgamaron sin mayores contratiempos con la espontaneidad y chispa del criollo.
"Empec? a competir cuando viv?a en Maracaibo, lo hice primero en la Mec?nica Nacional; all? en el Zulia hab?a mucho entusiasmo por el automovilismo, en poblaciones como Ciudad Ojeda se realizaron muchas carreras. Posteriormente, adquir? un Alfa Romeo modelo Giulietta Veloce, recuerdo que mi primer patrocinante fue la empresa Frenos Sapene y las ?ltimas participaciones las hice con un F?rmula Junior en los Estados Unidos".

Ju?n Vene en el Circuito de Ciudad Ojeda de 1960 - Foto Archivo de Octano
En 1948, con apenas 19 a?os de edad, Juan Ven? fue testigo de la llegada a Caracas de la ?pica gesta del motor que uni? Buenos Aires con la capital venezolana, evento que muchos medios identificaban como "raid automovil?stico" que despert? la pasi?n por el nuevo deporte mec?nico en la afici?n nacional. En esos tiempos, la principal figura de la narraci?n deportiva venezolana, Francisco Jos? (Pancho Pepe) Cr?quer, tambi?n se vio contagiado por el v?rtigo de los motores, lo que sin dudas le otorg? un mayor impulso a la naciente disciplina.
"Hasta la llegada de la Buenos Aires-Caracas no se hablaba de carreras de automovilismo en Venezuela - precisa Juan - los medios de comunicaci?n comenzaron a interesarse en esta disciplina, las transmisiones radiales tambi?n fueron decisivas. El que P?rez Jim?nez estuviese al frente del Gobierno le dio un gran impulso a los deportes a motor. Aunque no lleg? a correrlo, ten?a un auto Mercedes Benz 300SL, el que se le abr?an las puertas hacia arriba, que era conocido como 'Alas de Gaviota', y que le cedi? a Rezendes Dos Santos para que lo corriera, por cierto, con mucho ?xito. Marcos P?rez Jim?nez fue una figura clave en esos tiempos que se combin? con la gran inmigraci?n europea y las favorables posibilidades econ?micas de una naci?n en crecimiento como Venezuela".
Durante la temporada 1958 Juan Ven? se adjudic? el t?tulo de Campe?n Nacional de Automovilismo en la categor?a Gran Turismo hasta 1300cc. De acuerdo a la publicaci?n especializada de la ?poca, Motor de Venezuela, Ven? asegur? el cetro en la octava y ?ltima v?lida, al culminar s?ptimo en su categor?a en la Palmarejo-Caracas, tambi?n conocido como el IV Gran Premio de Venezuela. Al volante de un Alfa Romeo identificado con el n?mero 730, el periodista cruz? la meta en el puesto 26 en la clasificaci?n general entre 51 participantes, prueba que tuvo un recorrido de 750 kil?metros. Un dato adicional que refleja el esp?ritu de entonces: Ven? pudo haber mejorado considerablemente su posici?n de llegada, pero cerca de Valencia se detuvo a auxiliar a un piloto de origen h?ngaro, Teodoro Szabo, quien hab?a sufrido un accidente

"Los venezolanos que compet?amos entonces tuvimos la fortuna de compartir con grandes pilotos con experiencia en Europa, como fue el caso de Julio Pola, un espa?ol simpatiqu?simo, realmente muy apreciado por todos. Pola no ten?a problemas en ofrecer consejos de manejo a los dem?s, nos daba recomendaciones para mejorar al volante y fuera de las pistas era un hombre genial, con unas historias que contaba con un estilo ?nico. Si pudiera hacer una clasificaci?n de entonces, entre los cien pilotos que corr?amos, creo que pudiera colocarme en el puesto veinte. Yo no era de los m?s r?pidos, ?pero tampoco era el m?s lento!".
Al revisar los nombres de los protagonistas de entonces, Ven? destaca la capacidad conductiva de los contrincantes a los que tuvo que medirse en su divisi?n para autos Gran Turismo, como fue el caso de Giorgio Carless y su esposa Olga, el franc?s Lino Fay?n, as? como Sauro Battistini o Guido Lollobrigida, entre muchos otros, sin olvidar al promotor Antonio Pizzagali, uno de los responsables de la organizaci?n de los grandes premios en Venezuela.
"Adem?s de Julio Pola tambi?n sobresal?an el portugu?s Rezende Dos Santos, protegido por P?rez Jim?nez, as? como Maurizio Marcotulli y Ettore Chimeri. Igualmente, el zuliano Al? Rashid fue un estupendo corredor. Otro de los criollos famosos era Marcelo Hern?ndez, le dec?an "Tarz?n" porque se daba un aire con Johnny Weissmuller, era un tipo atl?tico que adem?s llevaba el cabello largo. ?l era trujillano y uno de los mejores en la categor?a Mec?nica Nacional que se corr?a con los Ford, Chevrolet, Nash, Cadillac y Packard y las otras marcas americanas de fines de los cuarenta y comienzos de los cincuenta. En esos tiempos, la gente cambiaba de carros todos los a?os y para un buen grupo de personas, tener un Cadillac era lo m?s normal, algo que no se ve?a en otros pa?ses".
LOS PELIGROS DE LA VELOCIDAD
En los primeros a?os cincuenta, Juan Ven? era un ?vido reportero que daba cobertura al b?isbol, sobre todo los competitivo campeonatos efectuados en el estado Zulia, y all? tambi?n surgi? su afici?n por las carreras, gusto que tambi?n desarrollaron otras figuras de los medios de comunicaci?n como Mag?n Pastor Su?rez, Pancho Pepe Cr?quer, Renny Ottolina y Henry Altuve.
En diciembre de 1955, durante la "Vuelta a la Cordialidad" realizada en Barranquilla, Colombia, perdi? la vida el ?dolo de la narraci?n deportiva Francisco Jos? Cr?quer, a quien lleg? a conoc?rsele como "La Voz Deportiva de Am?rica". El arag?e?o conduc?a un Maserati Sport de 2 litros. Pocas semanas antes, durante la primera edici?n del Gran Premio de Venezuela disputado en el circuito Los Pr?ceres de Caracas, el argentino Juan Manuel Fangio hab?a recomendado al mismo Cr?quer que no continuara corriendo porque no reun?a las condiciones f?sicas necesarias para conducir un veh?culo de esas caracter?sticas.
"Pancho Pepe (Cr?quer) no era muy disciplinado, m?s bien era bastante desorganizado, - precisa Juan Ven? - recuerdo que para aquella carrera en la que ten?a que correr en Colombia, nos encontramos unos d?as antes y me cont? que no sab?a si iba a poder viajar porque no hab?a hecho los tr?mites correspondientes. Entonces le indiqu? lo que ten?a que hacer, creo que en 48 horas logr? solucionar todo y parti? para ir a matarse a Barranquilla. Me qued? esa sensaci?n de haber colaborado con lo ocurrido, pero estaba claro que ?l no ten?a las condiciones f?sicas para manejar esos autos que eran realmente potentes. Sin embargo, a pesar de su muerte y del impacto que caus?, en Venezuela la afici?n por el automovilismo continu? creciendo".

Saliendo del Estadio de Barranquilla, hace 53 a?os...
En aquellos tiempos no exist?an circuitos permanentes, las carreras se desarrollaban entre las ciudades, denominadas pruebas de ruta como la Vuelta a Oriente o la Maracaibo-Caracas, as? como en las calles y avenidas de las mismas ciudades o en su periferia, lo que supon?a asumir riesgos irreales, lo que provoc? en una buena cantidad de percances en los que los espectadores se convert?an en las principales v?ctimas.
"Una vez se produjo un grave accidente durante una carrera en Maracaibo. Al parecer, un p?jaro peg? en el parabrisas del auto de ?ngel Landino Mor?n, uno de los mejores en la Mec?nica Nacional, perdi? el control, se sali? de la pista y fue a estrellarse contra un grupo de espectadores. Fue una tragedia porque murieron varias personas de una misma familia de apellido Salazar. Creo que en general tuvimos mucha suerte de que no ocurrieran demasiadas desgracias, porque las pruebas se hac?an en carreteras abiertas, y cuando lleg?bamos a los pueblos y a las ciudades, la gente se volcaba a las calles y se abalanzaban sobre los autos, era realmente peligroso".
Ven? reconoce que nunca fue un piloto temerario, hecho que no lo eximi? de protagonizar algunos incidentes durante su breve pero intensa trayectoria al volante. Y es que en aquellos tiempos, el m?nimo error pod?a pagarse con la vida. Su ?ltima presentaci?n en las carreteras nacionales culmin? con un espectacular vuelco, sali? proyectado fuera de su m?quina, aunque el balance de da?os f?sicos fue menos dram?tico que la din?mica misma de la colisi?n: un brazo roto y varios puntos de sutura en la frente.
"Mi ?nico accidente de consideraci?n lo tuve en una carrera en el Zulia. Me volqu? y me fractur? un brazo, rompi?ndome adem?s la cabeza. La herida sangraba mucho. Junto a mi copiloto, Alfonso Di Renzo, ya hab?amos tenido un percance del que pudimos reincorporarnos. Es que la carretera de asfalto estaba mojada y muy resbalosa. Posteriormente perd? el control, nos volcamos y yo sal? despedido del carro. Debido a la fuerza del impacto, el cintur?n de seguridad del Alfa Romeo se rompi?, y, por el golpe, con el brazo izquierdo abr? la puerta y sal? volando mientras el auto daba tumbos. Por fortuna, mi compa?ero no tuvo mayores lesiones, pero no pod?a decir lo mismo de mi m?quina".
De la dolorosa experiencia, como huella imperecedera a Ven? le qued? una cicatriz que muestra con orgullo.
PROTESTA SOCIAL EN EL FESTEJO LIME?O
Mientras Juan Ven? deb?a ajustar su calendario deportivo a sus asignaciones como reportero en la revista Elite en la que tuvo oportunidad de entrevistar, entre otros, a Ram?n Mercader, el hombre que dio muerte al l?der comunista Leon Trosky - trabajo realizado en una c?rcel mexicana -, as? como al rebelde Fidel Castro en la Sierra Maestra de Cuba o la diva argentina Libertad Lamarque, tambi?n tuvo oportunidad de participar con su Alfa Romeo Giulietta Veloce en Lima, Per?, en el trazado citadino de Campo de Marte.
"En Lima llegu? en el segundo lugar a media m?quina de un colombiano - recuerda Juan Ven? - era mi primera participaci?n internacional. Viajamos mi mec?nico, Alfonso Di Renzo, el presidente del Touring y Antom?vil Club, Juan Gallo y yo. Pero lo que m?s recuerdo de aquella carrera fue lo que ocurri? al culminar el evento. Me informaron que la premiaci?n se iba a realizar en la noche en un lugar muy exclusivo de Lima, el Country Club. Sin embargo, me notificaron que s?lo pod?amos asistir Gallo y yo, porque los mec?nicos no ten?an acceso a ese lugar. Entonces les dije a los organizadores que no hab?a problemas, que mandaran la copa del segundo lugar y el cheque al hotel donde estaba hospedado? En una hora ten?amos las tres invitaciones. Asistimos a la fiesta, y cuando me llamaron para recibir el trofeo, mand? a mi mec?nico a recogerlo, por cierto, un italiano blanco de ojos claros? Qued? poco menos que escandalizado por la discriminaci?n tan grande en la sociedad peruana, algo que en Venezuela jam?s hab?amos visto".

El AC Bristol del colombiano Antonio Izquierdo y el Alfa Romeo Giulietta de Ju?n Ven?, luchan por el liderazgo, frente al monumento del Campo Marte de la ciudad de Lima - Foto archivo de Camilo Steuer
Participar en el automovilismo deportivo, fue, ha sido y ser? una actividad que supone un importante desembolso econ?mico. Para tener una idea de los n?meros, en 1959 el costo de un Alfa Romeo Giulietta Sprint Veloce como el que manejaba Juan Ven? era de 12.162,15 bol?vares, el mismo precio de un monoplaza de F. Junior de la firma Stanguellini. Siempre al cambio de la ?poca, un F?rmula 1 del equipo Ferrari ten?a un valor de 9 millones de liras italianas, que en moneda venezolana representaban 48.648,65 bol?vares, en tanto un Ferrari Sport de 3000cc costaba 37.837,85 bol?vares. Estos valores no inclu?an los obligatorios impuestos de importaci?n.
"Siempre me sent? m?s a gusto en las rutas abiertas que en los circuitos cerrados, de hecho, nunca corr? en Los Pr?ceres donde se disputaba el Gran Premio de Venezuela. Las carreteras y autopistas venezolanas eran excelentes, aunque tambi?n competimos en la Transandina, que sub?a por los p?ramos y pasaba por T?chira, M?rida y Trujillo, una carrera muy dif?cil. En una ocasi?n tuve la fortuna de lograr la victoria en una prueba entre Ciudad Bol?var y Caracas, llegu? a Los Pr?ceres primero en mi categor?a y cuando me baj? del carro, todos los integrantes de mi equipo pertenecientes a la casa Alfa Romeo estaban euf?ricos, y yo m?s bien sorprendido, porque empezaron a felicitarme al estilo italiano: ?jam?s hab?a sido besado en las mejillas por tantos hombres! Claro, era la manera de ellos de manifestar su alegr?a. En realidad, gan? porque mi rival, que corr?a con un Porsche, tuvo un fallo mec?nico y eso me permiti? superarlo" reconoce con modestia y sinceridad.

En la carrera Caracas-Cuman?-Margarita, Armando D'Ambrogio y Giorgio Carless, colaboran en la reparaci?n del Alfa Romeo de Ju?n Ven? - Foto Fulvio, archivo familia Deambrogio
Premio Nacional de Periodismo de 1957, Juan Ven? tambi?n supo combinar su pasi?n, y organiz? competencias conocidas como el Rally de la Prensa, evento de regularidad efectuado en Caracas y otras ciudades en el que incluso una vez, el vencedor lleg? a recibir un auto cero kil?metros. Tambi?n promovi? las primeras carreras de karting en Venezuela, justa realizada en Bello Monte y que tuvo como triunfador al inolvidable fot?grafo Fulvio Sassi, especialista en deportes a motor.
"Los reglamentos del rally de regularidad los tom? de eventos en otros pa?ses y los adapt? a nuestras necesidades. Por ejemplo, hab?a que cubrir un trayecto en un tiempo determinado y aquellos que lo hicieran con el registro m?s preciso, resultaban los triunfadores. Una vez llegamos a contar con cerca de cien inscritos. Siempre ofrecimos premios muy buenos".
"La carrera de los karting la gan? mi amigo Fulvio Sassi porque era peque?ito y muy liviano, nos llevaba ventaja a todos los dem?s".
Como no pod?a ser de otra manera, a fines de los cincuenta Juan Ven? tambi?n incursion? en el campo editorial con un semanario en el que mezclaba la actualidad de las carreras as? como las novedades de la incipiente industria automotriz venezolana, esfuerzo que mantuvo durante dos temporadas.
EL PRIMER CRIOLLO EN CORRER EN MONOPLAZAS EN EL EXTERIOR
Juan Ven? posee una marca para cualquier piloto nacido en Venezuela: fue el primero en competir con un auto tipo f?rmula o monoplaza fuera de nuestras fronteras. La cita fue en el aer?dromo de Sebring, en Florida, carrera efectuada el 12 de diciembre de 1959, programa que se desarroll? dentro del primer Gran Premio de los Estados Unidos de F?rmula 1 que consagr? al australiano Jack Brabham como campe?n mundial. El venezolano de 29 a?os de edad culmin? en un m?s que decoroso d?cimo lugar a los mandos de un Stanguellini-Fiat. Detr?s de Ven? finaliz? el norteamericano Martin Burdette, quien en el futuro se convertir?a en uno de los dirigentes deportivos m?s importantes del Autom?vil Club de los Estados Unidos.
"En esa carrera en representaci?n de Venezuela tambi?n corrieron Ettore Chimeri y Ladislao Blatnik - detalla Ven? - Chimeri era un pr?spero empresario vinculado a la industria textil que ten?a su negocio en Sabana Grande, en Caracas, mientras Blatnik, bueno, hacia un poco de todo y a veces no todos sus asuntos eran muy legales? Los primeros F?rmula Junior llegaron a Venezuela en 1959, los trajo la gente de Fiat, que como la mayor?a de los importadores de autos europeos, le daba mucho respaldo a las carreras. En aquel viaje a Sebring cont? con el apoyo de los promotores del Aut?dromo Para?so del Tuy, adem?s de otras empresas. En ese proyecto del aut?dromo, en el que Juan Manuel Fangio ten?a participaci?n, tambi?n se iba a construir una urbanizaci?n, y en ese circuito hab?an anunciado que se iban a volver a realizar los Grandes Premios en Venezuela, pero al final no se hizo nada".

Arranque de los Formula Junior en la pista de Sebring - Foto archivo de Octano
El 24 de febrero de 1960 se disputó en el aeropuerto militar de Columbia, en Cuba, el Gran Premio de La Habana de la categorÍa Fórmula Junior. Tres pilotos criollos estuvieron presentes: los ítalo-venezolanos Ettore Chimeri y Silvano Turco, además de Juan Vené, quien culminó la primera batería en el undécimo lugar a cuatro vueltas del ganador, el italiano Renato Pirocchi. La pista tenía un recorrido de 5200 metros y los pequeños monoplazas debían recorrer 30 vueltas en cada manga.
La segunda batería, denominada Gran Premio de la Libertad, se celebr? el 28 de febrero, pero en ella ya no estaba presente Ettore Chimeri, porque un d?a antes, durante los entrenamientos de la categoría Sport, había encontrado la muerte a los mandos de un Ferrari Testarossa. Para Juan Vené la desaparición de su compañero significó un golpe tremendo, pero igualmente tomó la salida en la manga final de la F.Junior, ubicándose en el noveno lugar, por delante del piloto local Alfonso Gómez Mena, carrera que tuvo como vencedor al italiano Lorenzo Bandini, futuro corredor oficial de Ferrari en la Fórmula 1.
"La muerte de mi amigo Ettore Chimeri en La Habana me impactó y sin dudas tuvo influencia en mi posterior retiro del automovilismo - asevera Vené - participó en esa carrera y tuve que pasar 30 veces por la misma curva en la que se salió de la pista. Había un barranco y su Ferrari se fue en retroceso luego de dar un par de trompos y cayó. Yo competó en la categoría Fórmula Junior. Luego seguí corriendo en Florida, en pistas como Sebring y Daytona. Allí la organizaci?n del automovilismo era un asunto serio: en Venezuela cualquiera que tuviese un auto se inscribía y participaba, mientras en los Estados Unidos había que presentar exámenes, había una evaluación médica previa para que te dieran la licencia deportiva. En una de mis últimas actuaciones, golpeé las defensas y el carro perdí la parte trasera, pero no me pasó nada".
En 1960 en el ?mbito internacional se disput? el trofeo promovido por la revista Auto Italiana, certamen de varias fechas de F?rmula Junior que mostr? a Juan Ven? en la clasificaci?n con 2 puntos, mientras un joven brit?nico llamado Jim Clark acumul? 5 unidades, en tanto el campe?n fue el brit?nico Colin Davis con 76? En las temporadas 1963 y 1965, el escoc?s Clark se proclamar?a campe?n mundial de F1 y tambi?n se impuso en las 500 Millas de Indian?polis. Y si bien Ven? no tuvo oportunidad de compartir la pista con el m?tico Jim Clark, tambi?n tiene la satisfacci?n de aparecer en esa lista de corredores que incluy? al futuro campe?n de F1 Denny Hulme o los italianos Giancarlo Baghetti y Lorenzo Bandini.
"A comienzos de los sesenta, los miembros del Autom?vil Club de Florida (SCCA) me propusieron que me dedicara a tiempo completo al automovilismo - prosigue - ten?a oportunidad de hacerlo de manera profesional, pero finalmente decid? continuar exclusivamente en el periodismo. En Venezuela, las competencias pr?cticamente hab?an casi desaparecido tras la ca?da de P?rez Jim?nez. Luego de la carrera en Cuba en la que se mat? Ettore Chimeri, mand? mi carro de F?rmula Junior a Florida. All? incluso recib? un nuevo modelo Cooper que lleg? de Inglaterra, lo corr? varias veces en los circuitos de la pen?nsula, como Sebring y Daytona, en otras ocasiones el propio Autom?vil Club de Florida alquilaba el auto a otros pilotos, pero finalmente tuve que venderlos y ya no volv? a competir, apart?ndome por completo de ese mundo". Por Octano